El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, reiteró ayer su advertencia de que Moscú desplegará una batería de cohetes tácticos Iskander en el enclave ruso de Kaliningrado, entre Polonia y Lituania, si no llega a un acuerdo con Washington sobre el escudo antimisiles estadounidense.
"Si no podemos llegar a un acuerdo sobre la defensa con misiles, sabéis cuáles son las consecuencias", dijo Medvédev.
"No tengo nada que añadir a lo que dije en mi discurso a la nación" del pasado noviembre, apuntó el presidente ruso, quien volvió a definir el escudo antimisiles de Estados Unidos como una "amenaza" para su país.
Estas declaraciones, en las que Medvédev remite a su discurso del 5 de noviembre, en el que amenazaba con desplegar los cohetes en respuesta al escudo estadounidense, llegan después de la reciente cumbre bilateral entre Rusia y Estados Unidos, que se celebró en Moscú en los días previos al G8 y en la que ambos países mostraron una buena sintonía.
"No habrá ningún progreso sobre otros asuntos hasta que no se resuelva la irritante cuestión" del escudo antimisiles estadounidense, recalcó el Presidente ruso.