La mano derecha de Pablo Escobar, y jefe de sicarios de su banda, John Jairo Velásquez, pronto volverá a las calles entre los meses de junio o julio, y asegura que no se va a esconder como una rata.
John Jairo (alias Popeye), lleva 21 años encerrado, pero los últimos 10 años los ha pasado en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, donde aseguran que está bien cuidado y no lo pueden matar.
El hombre, acusado de más de un centenar de muertes, asegura en una entrevista con elmundo.es, que es un sobreviviente de muchas guerras, entre las que cuenta lo vivido con Leónidas Vargas (capo), al que considera un perro miserable que murió en un hospital de Madrid.
Dice haber sobrevivido a la guerra de La Modelo (penal de Bogotá), en donde hubo 300 muertos y 100 desaparecidos (a finales de los años 90, principios del siglo XXI), “así que me sé cuidar”, sentenció John Jairo Velásquez.
“Para matarme a mí tienen que tenerlas bien puestas”, recalca el hombre de confianza de Escobar.
“Popeye” dijo además que tomó la decisión de reinsertarse a la sociedad y que tuvo la oportunidad de hablarle a unos niños de que no es bueno matar, que estudien, consigan un empleo bueno y así van a disfrutar su casita, así sea humilde.
Por otro lado, precisó que está retirado del crimen, “pero si yo veo que vienen tres tipos a matarme, les doy más plomo que mi Dios paciencia. Tampoco me voy a esconder como una rata, yo salgo a la calle y me como mi helado, mi cerveza fría cuando pase la condicional... Me sé cuidar. Y yo a la muerte no le tengo demasiado miedo, prefiero morir en una lluvia de balas que enfermo, tirado en una cama, porque yo realmente estoy solo”, no tengo contacto con mi familia.