Al menos trece jóvenes de entre 14 y 20 años fueron muertos a tiros en una fiesta en Ciudad Juárez y quince resultaron heridos, se informó ayer sábado, en la segunda matanza masiva en menos de una semana en esta violenta ciudad fronteriza con Texas.
Los pistoleros llegaron en tres automóviles hasta la casa alrededor de las 11 de la noche del viernes y empezaron a disparar, dijo el vocero de la Procuraduría de Chihuahua, Fidel Bañuelos. Agregó que uno de los heridos, un niño de 9 años, está grave.
La Policía halló 70 proyectiles servidos de armas de asalto de las que usan frecuentemente las pandillas de narcos.
Los atacantes huyeron sin que se produjeran arrestos.
El domingo pasado, los sicarios mataron a siete personas en una fiesta familiar y a otras dos en una casa vecina.
La Policía no tenía sospechosos ni dio a conocer el posible motivo de esa masacre.
Ciudad Juárez se ha convertido en una de las ciudades más peligrosas del mundo, escenario de una guerra entre los carteles de Sinaloa y Juárez. Más de 2,000 personas han sido asesinadas en lo que va del año en la ciudad, al otro lado de la frontera de El Paso, Texas.