La lucha por los territorios de la droga y el crimen organizado en México ha llevado a los sicarios a planear asesinatos en masa de sus rivales.
El conocimiento de estas nuevas operaciones ha llevado a las autoridades a incrementar la vigilancia, y ayer policías federales detuvieron a 10 presuntos sicarios de un cartel de las drogas que intentaban establecer una base de operaciones para eliminar a miembros de un grupo rival.
La Secretaría de Seguridad Pública informó que los hombres fueron detenidos la víspera en una municipalidad en las afueras de la ciudad de México y tenían instrucciones a eliminar a integrantes de "La Familia", un grupo del narcotráfico con operaciones en el centro del país.
Aseguró que los detenidos reportaban directamente a Edgar Valdez Villarreal, alias "La Barbie", considerado el principal operador y jefe de sicarios del cartel de los hermanos Beltrán Leyva, disidente del cartel de Sinaloa.
Asesinato.
Unos desconocidos asesinaron ayer a tiros a un jefe policial de Monterrey, en el norte de México, un día después de que la víctima encabezó un operativo policial contra una manifestación que, según las autoridades, podría haber sido promovida por grupos afines al narcotráfico.
Ramón Jasso Rodríguez, comandante del Grupo de Homicidios de la Policía Ministerial del estado norteño de Nuevo León, del que Monterrey es capital, murió cuando el vehículo en el que viajaba fue interceptado por los criminales, que abrieron fuego contra él con fusiles automáticos desde otros automóviles.
Con el crimen de ayer suman más de una docena los jefes policiales asesinados por el crimen organizado en Monterrey y su zona metropolitana en los últimos dos años.
Jasso dirigió la noche del miércoles las acciones de la Policía Ministerial contra una manifestación callejera que dejó 15 detenidos.
Con respecto a esta protesta, el secretario de Seguridad Pública (policía) de Nuevo León, Aldo Fasci Zuazua, afirmó que investigan a los manifestantes, porque creen que el narcotráfico puede estar detrás de las protestas, ya que el Ejército es el principal responsable de combatir a esos grupos criminales en el país.
"Vamos a establecer algunas estrategias para evitar que esto vuelva ocurrir. No va ser fácil, porque ellos están buscando un enfrentamiento pretenden que las fuerzas policíacas actúen contra ellos para luego hacerse las víctimas", dijo entonces Zuazua.
Con el crimen de ayer se suman más de una docena los jefes policiales asesinados por el crimen organizado en Monterrey en los últimos dos años.