Los tratamientos para atenuar la enfermedad del sida son cada vez más eficaces, pero a ellos sólo tienen acceso los afectados en los países ricos, o un 5% de la población que vive con el VIH en el mundo.
El costo de la terapia para tratar a pacientes con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en los países occidentales supera los 20.000 dólares anuales, inaccesible al 95% de los afectados que viven en los países pobres.
Por el momento, algunos estados que utilizan medicamentos genéricos han conseguido reducir considerablemente el costo de la terapia.
En la India, por ejemplo, un tratamiento con fármacos genéricos equivalente a una terapia combinada vale entre 800 y 10.000 dólares anuales, y con un coste equivalente en Brasil se ha tratado a un millar de enfermos, frente a los poco más de doscientos en Uganda.
Sin embargo, y pese a los buenos resultados de los fármacos genéricos, el debate actual se centra en la dificultad legal por parte de los países en desarrollo para la elaboración de estos medicamentos.
La aplicación del Acuerdo TRIPS de la Organización Mundial de Comercio (OMC) sobre propiedad intelectual (patentes) y salud pública, aprobado en 1994, ofrece una protección de 20 años a las patentes de medicamentos, lo que prohíbe hacer copias genéricas.
No obstante, en diciembre de 2005 los miembros de la OMC dieron un paso en beneficio de los países pobres al aprobar algunos cambios en ese acuerdo, como el que permite a estos países encargar medicamentos contra enfermedades infecciosas a mejor precio e incluso poder exportarlos a otros países en desarrollo.
A comienzos de 1990, Brasil decidió ya, por razones urgentes de salud, elaborar versiones genéricas de los fármacos contra el sida sin pagar las patentes a las empresas farmacéuticas, y los resultados han sido muy positivos en el combate de la enfermedad.
Además, proporcionan gratuitamente a los afectados una quincena de fármacos antirretrovíricos, ocho de los cuales son producidos en el propio país en versión genérica, y el resto comprados a precios reducidos gracias a acuerdos con las empresas.
En América Latina y el Caribe, donde en 2006 había entre 1,2 y 2,4 millones de personas infectadas con el VIH, sólo 300.000 reciben tratamientos con medicamentos antirretrovíricos, y de ellos 170.000 son en Brasil.
En Africa, sólo uno de cada mil enfermos es tratado con fármacos. En Sudáfrica, con 5,5 millones de personas infectadas con VIH, sólo reciben tratamiento 810.000 afectados.
En la lucha contra el sida en 2005 se invirtieron 8.300 millones de dólares y se calcula que en 2006 se destinarán 8.900 millones para combatir la enfermedad.
Esa cifra está lejos de los 14.900 millones que ONUSIDA cree realmente necesarios y de los cuales el 55 por ciento tendrían que ir destinados sólo a Africa, según el mismo informe.