Los siete extranjeros detenidos en el Reino Unido para su posible deportación por ser una amenaza para la seguridad nacional son argelinos y la mayoría de ellos fueron absueltos el pasado abril de planear un atentado, dijeron fuentes policiales a la cadena BBC.
Las detenciones se practicaron en Londres y en Manchester a primera hora de la mañana de ayer, pero ninguno de los individuos fue arrestado bajo cargos criminales, informó la Policía Metropolitana. El ministro británico del Interior, Charles Clarke, ordenó las detenciones con los poderes que le otorga una legislación de inmigración de 1971, que le permite decidir el arresto de sospechosos, sin necesidad de acusarles, y su deportación.