EL INCENDIO de un edificio ocupado por inmigrantes africanos en el centro de París, en el que murieron siete personas, cuatro de ellos niños, y resultaron heridas otras 14, tuvo un origen accidental, según las primeras constataciones de la policía.
En el vetusto edificio del turístico barrio del Marais que fue pasto de las llamas, los especialistas del laboratorio central de la prefectura de policía encontraron circuitos eléctricos e instalaciones defectuosos, cables que colgaban por todas partes y viviendas en estado insalubre.
Aunque los investigadores no habían determinado de forma precisa las causas del incendio, afirmaron que el fuego se declaró en la primera planta en un área en la que habían caído muchos escombros.
Una muestra de los indicios del carácter accidental del suceso es que la investigación se ha encargado a la policía judicial, y no a la brigada criminal como en el incendio de la madrugada del pasado viernes en otro inmueble de París que alojaba también a familias de inmigrantes africanos.
El ministro francés del Interior, Nicolas Sarkozy, señaló que hay que cerrar todos los edificios que hayan sido invadidos o estén en un estado insalubre. Sarkozy explicó que ha pedido al prefecto de policía de París que proceda a la clausura de este tipo de edificios.
El embajador de Costa de Marfil en Francia, Yacinthe Kouassi, pidió a las autoridades que acaben con la situación de precariedad y regularicen a los que puedan.
El Ayuntamiento ha propuesto siete pisos a la docena de familias marfileñas que se han quedado sin vivienda.
Siete muertos por incendio
La semana pasada se registró un siniestro similar, donde fallecieron 17 personas, la mayoría eran niños.