El vocalista del popular grupo de música grupera K-Paz de la Sierra, Sergio Gómez, recibió amenazas un día antes de ser secuestrado y asesinado por desconocidos, afirmó uno de sus representantes sobre el más reciente caso de violencia contra cantantes del género que el país ha visto en los últimos años.
Gómez fue secuestrado el fin de semana junto con otros dos de sus representantes mientras se dirigían al balneario de Puerto Vallarta, en el Pacífico, tras haber ofrecido un concierto en Morelia, capital del estado occidental de Michoacán, donde alternó con el cantante Joan Sebastian.
Los representantes, identificados como Víctor Hugo Sánchez y Javier Rivera, fueron liberados horas después y los secuestradores se quedaron con Gómez.
El cadáver del cantante apareció con huellas de tortura en un camino cercano a Morelia, dijo a la AP la portavoz de la Procuraduría de Michoacán, Magdalena Guzmán.
El representante del grupo y encargado de prensa de K-Paz, Sergio Gómez (homónimo del cantante), comentó a la cadena Televisa que el vocalista "recibió amenazas un día antes de que no se presentara" en Michoacán, aunque hasta el momento desconoce específicamente qué le dijeron.
Michoacán es uno de los estados que se ha visto más afectado por una ola de violencia vinculada con una batalla interna entre narcotraficantes.
Las autoridades tampoco han informado el posible móvil del asesinato.
Gómez fue el segundo "grupero'' víctima de la violencia el fin de semana. El sábado, la cantante Zayda Peña fue asesinada de un disparo en el corazón en la ciudad de Matamoros, en Tamaulipas, mientras se recuperaba en un hospital de una herida recibida en el cuello el viernes. Encabezaba el grupo Zayda y los Culpables, uno de cuyos temas se llama "Tiro de Gracia".