El Parlamento libanés fracasó por falta de quórum en su octavo intento de elegir un presidente, como ya ocurrió en las votaciones anteriores a causa de las diferencias entre los principales bloques políticos.
El presidente de la Cámara, Nabih Berri, suspendió la sesión y convocó a los diputados para el 23 de julio, después de que los parlamentarios de la coalición del 8 de Marzo, liderada por el grupo chií Hizbulá y favorable al régimen de Damasco, boicotearan el escrutinio.
Para que pueda tener lugar la votación, se necesita la presencia de las dos terceras partes de los diputados (86 de los 128) y, para elegir al presidente, la aprobación de la mayoría absoluta. La presidencia está vacante desde el pasado 25 de mayo.