La búsqueda de 10 personas que permanecen desaparecidas tras los deslizamientos de lodo y piedras en el distrito peruano de Machu Picchu continuaban ayer, mientras comenzaba la evacuación por tren de los turistas que por el mismo motivo quedaron atrapados en la ciudadela incaica de igual nombre.
Un día después de los dos deslizamientos que cayeron sobre el distrito, sus pobladores se encontraban en plena tarea de reconstrucción con la ayuda del gobierno central y Defensa Civil, cuyos integrantes hasta ahora sólo han encontrado el cadáver de una de las víctimas de la tragedia, Juan Carlos Tapia, de 13 años.
El adolescente estaba el sábado junto a cinco familiares en su casa cuando las aguas desbordadas del río Alcamayo arrastraron la vivienda con todo lo que había dentro.
Sus familiares están entre las 10 personas desaparecidas tras los deslizamientos, que ha dejado además seis heridos y a 60 personas sin techo, entre esta últimas el alcalde de Machu Picchu, Oscar Valencia.
Los damnificados han sido alojados en un colegio local y han recibido la asistencia de Defensa Civil.
Después de las persistentes lluvias de los últimos días, a mediodía de hoy el cielo sobre Machu Picchu se abrió para dejar pasar los rayos del sol.
La preocupación que vivieron ayer, sábado, los aproximadamente 1,400 turistas que quedaron varados en la montaña donde se ubica la ciudadela incaica al no poder abandonar el lugar dio paso a una relativa tranquilidad, al conocerse que serán evacuados, luego que trabajadores desbloquearon la línea del ferrocarril que lleva a la ciudadela inca.
Incluso, algunos de los turistas retornaron al centro arqueológico para visitarlo sin costo alguno.
El ministro peruano de Agricultura, José León, encargado de las labores de rescate, aclaró que ningún extranjero está entre las seis personas heridas por el desastre natural.
León indicó que 120 turistas fueron evacuados el sábado por helicóptero y que el resto saldrá a través del puente peatonal construido para atravesar un tramo hasta el acceso más cercano al tren.
El ministro acompañaba al presidente peruano, Alejandro Toledo, en un viaje a Cuzco cuando fueron sorprendidos por el alud. El mandatario se apersonó al área afectada.