Estas dos naciones estaban negociando un acuerdo para sentar las bases de la presencia militar estadounidense en Irak, ya que en diciembre expira el mandato de la ONU que la legaliza en la actualidad.
En lugar de ese documento, que los negociadores de Washington y Bagdad esperaban tener listo antes del 31 de julio, los dos Gobiernos trabajan ahora en un acuerdo "puente", más limitado en el tiempo y en su alcance, que permita a las tropas estadounidenses permanecer en Irak más allá de diciembre.