LAS ELECCIONES municipales bolivianas terminaron ayer sin incidentes graves pero con insistentes rumores de golpe de Estado desmentidos pronto por el gobierno.
La consulta municipal, que por primera vez admitió candidatos de agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas sin mediación de los partidos políticos, comenzaba a expirar hacia las 16H00 locales (20H00 GMT), tras ocho horas continuas de sufragio.
El líder cocalero Evo Morales, cuyo partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), pugna por concejalías en todo el país, denunció por enésima vez la posibilidad de un golpe de Estado. El ministro de Gobierno Saúl Lara, desestimó la denuncia.