El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó ante ambas Cámaras del Senado que “ha llegado el momento de tomar medidas” en la reforma sanitaria.
Obama afirma que “se ha acabado el momento de las rencillas, se ha acabado el momento del politiqueo. Ha llegado el momento de actuar”.
Si no se hace nada “nuestro déficit crecerá, más familias irán a la quiebra, más empresas cerrarán” y “más gente morirá”, explicó Obama.
En su discurso, el presidente asegura que la reforma sanitaria proporcionará “más seguridad y estabilidad para quienes cuentan con seguro médico”, y aportará cobertura a quienes carezcan de ella, al tiempo que disminuye el aumento de los costes de las prestaciones.
“No soy el primer Presidente en adoptar esta causa, pero estoy decidido a ser el último”.
Con su discurso, el mandatario estadounidense quiere romper el punto muerto en que se encuentra la reforma, su gran prioridad legislativa y de cuyo éxito puede depender su futuro político.
Obama asegura que se encuentra dispuesto a escuchar las propuestas de todos, pero advierte: “no perderé el tiempo con aquellos que han calculado que les conviene más políticamente dejar morir este plan que mejorarlo”.
“No aceptaré la situación actual como una solución. No esta vez. Ya no”, afirma el Presidente estadounidense.