Los funcionarios y los visitantes que tengan que acudir a la sede del gobierno regional de Xinjiang deberán pensarse dos veces qué prendas llevan puestas, ya que sandalias, faldas cortas y todo tipo de ropa "sexy" han sido desterradas de sus oficinas.
Poco importa si la temperatura exterior de estas tierras noroccidentales, la mitad de cuya población es musulmana, alcanza fácilmente los 45 grados; a partir de ahora, las personas que entren en los edificios públicos deberán llevar el cuerpo debidamente cubierto.