Algunos participantes en el sínodo de los obispos extraordinario sobre la familia, que se celebra en el Vaticano, abordaron la posibilidad de renovar el lenguaje y hacer más atractivos los valores que defiende la Iglesia católica.
Estos argumentos fueron tratados durante la tercera sesión del sínodo, que comenzó ayer, según el resumen de las intervenciones que varios portavoces de la oficina de prensa del Vaticano proporcionaron hoy en inglés, italiano y español.
Han intervenido 102 participantes, llamados padres sinodales, mientras que el debate continuará.
Durante las intervenciones, algunos padres sinodales hablaron de la necesidad de adecuar el lenguaje de la Iglesia para que la doctrina sobre la familia sea comprendida de una manera justa.