El cerebro enfermo de Parkinson está dañado antes de que aparezcan los síntomas y, de hecho, se ha detectado hasta un 50% de muerte neuronal y disminución de dopamina antes de la aparición de los síntomas, según la presidenta de la Sociedad Española de Neurociencia, Carmen Cavada.
Actualmente, la enfermedad se diagnostica cuando el cerebro ya ha perdido un 70% de dopamina, y por este motivo el grupo de expertos ha puesto en marcha un proyecto multidisciplinar.