La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el anuncio hecho por el presidente venezolano, Hugo Chávez, de que su Gobierno aspira controlar casi la mitad de las acciones del canal de televisión privado Globovisión.
La SIP, con sede en Miami, calificó esa acción de control del capital de Globovisión como un “atropello flagrante a la libertad de prensa y a la libertad de empresa en Venezuela”.
Chávez anunció que el Gobierno venezolano pasará a controlar el 45,8% de las acciones, y aludió así al 28,5% de las acciones en poder de empresas del banquero Nelson Mezerhane, dueño del intervenido Banco Federal, y al 5,8% de otra empresa.
El presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, manifestó su “profundo repudio a la actitud autoritaria del Gobierno del presidente Chávez”.
Agregó que este episodio forma parte de una “estrategia de agravios concatenados contra medios privados e independientes de comunicación que se viene registrando en la última década, en la que bajo su orden se cerraron televisoras, radioemisoras y se ahogó económicamente a los periódicos por el solo hecho de fiscalizar la acción del Gobierno y ejercer su derecho a opinar".