Temas cruciales como la censura en Cuba, Venezuela y Ecuador, así como el espionaje en Estados Unidos, se discuten desde ayer en la asamblea general de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Denver, Colorado.
También se abarca la legalización de la marihuana en Estados Unidos, el complejo tema de la inmigración, el futuro del periodismo y la libertad de prensa desde un punto de vista educacional y otro sobre las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, y la situación del sistema interamericano.
En los últimos seis meses fueron asesinados 14 periodistas: tres en México, dos en Brasil, dos en Colombia, dos en Guatemala, uno en Ecuador, dos en Haití, uno en Honduras y uno en Paraguay, según cifras de la SIP.
“El problema del asesinato de periodistas (...) no radica en el asesinato en sí, sino en lo que más nos preocupa: la impunidad de esos crímenes. Ninguno de esos crímenes ha sido claramente descubierto por parte de la justicia. Lamentablemente, ese es el problema fundamental”, indicó el presidente de la SIP, Jaime Mantilla. Criticó a los Gobiernos de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (Alba) por las restricciones a las libertades que, a su entender, han aplicado en contra de los individuos, pero también de los medios de comunicación.
No hay libre prensa
Mantilla mencionó a Venezuela como país donde "prácticamente ya no existe prensa libre" y donde "se prohíbe y se castiga, si es que algún medio habla sobre la escasez de determinados productos".
De Ecuador, donde dirige el diario Hoy, el periodista se quejó por las restricciones que ha sufrido este medio, como la retirada de publicidad oficial y de un contrato para la edición de libros de texto en inglés, así como "muchísimos otros diarios". "En el Ecuador se ha perseguido desde el inicio de este mandato a la prensa independiente", declaró.
Callan a la oposición
Mantilla incluyó en el grupo a Argentina (que no pertenece a la Alba), donde, dijo, "se utiliza la ley para acallar a la prensa contraria" al Gobierno, así como los contratos de publicidad oficial.
En todo caso, para Mantilla, ni los problemas entre la prensa y los Gobiernos son nuevos ni se puede hablar de fricciones solo con los regímenes políticos, pues estas tensiones se producen también en el ámbito económico y en otros frentes, como la guerrilla colombiana y la "narcoguerrilla" en México.
Todos estos círculos de poder tratan de impedir que la prensa independiente pueda hablar "de lo que ellos quieren ocultar", dijo.
"Los poderes están en contra de la transparencia de la información, que es la única arma para que la ciudadanía defienda la democracia", agregó el presidente de la SIP. Por ello, lamentó que, en el caso de Latinoamérica, "no existe un equilibrio en la sociedad que permita atesorar los valores de la democracia".
"Solamente luego de que se está perdiendo la capacidad de hablar (...) nos damos cuenta de lo importante que para la democracia resulta la información libre, la posibilidad de expresarse sin ningún problema, pensar, compartir, informarse", precisó.