La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) lamentó ayer el "clima polémico y politizado" que rodeó este fin de semana en Argentina la aprobación de la nueva ley de medios audiovisuales de ese país.
En ese sentido, la SIP, con sede en Miami, se quejó de que no se haya legislado sobre el abuso del Estado en materia de distribución de publicidad oficial como había demandado la Corte Suprema de Justicia en un fallo.
La SIP expresó su solidaridad con las "entidades periodísticas y medios que criticaron varias normas de la nueva legislación", especialmente aquellas que entregan al Estado un amplio poder discrecional para controlar la actividad del periodismo.
El Estado, continuó la SIP, dispondrá de un "órgano con la mayoría de representantes del poder ejecutivo" y tendrá la "potestad de revisar las licencias cada dos años".
Entre otros puntos polémicos de la nueva Ley de Servicios Audiovisuales, aprobada el 10 de octubre con 44 votos a favor y 24 en contra en la Cámara del Senado, figura la regulación de los canales de televisión por cable y el otorgamiento de parte del Gobierno de licencias en aquellas ciudades con poblaciones mayores a 500.000 habitantes del interior del país.