La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció la actitud del presidente venezolano Hugo Chávez de querer controlar las ideas e imponer el silencio a la prensa de su país, en lo que considera “flagrantes violaciones” contra la libertad de expresión.
La SIP, que agrupa a 1,300 diarios de América Latina, presentó durante su 66.ª Asamblea en la ciudad mexicana de Mérida el informe anual sobre la situación de la prensa en varios países, entre éstos Venezuela, en el que recuerda los diversos actos cometidos contra la prensa por el gobierno de Chávez.
En este proceso, según la SIP, Chávez se apoya en el silencio de los medios y por ello pretende “expropiar el derecho a la libertad de expresión y de información a los venezolanos”.
“La inseguridad e impunidad, las violaciones al estado de derecho, las políticas gubernamentales de persecución, discriminación, exclusión y hostigamiento, así como el grave deterioro del ambiente social y de las oportunidades de trabajo en general, han determinado que cientos de venezolanos hayan abandonado el país” durante el gobierno de Chávez, señaló el informe.
En el caso de Bolivia, el organismo internacional aseguró que este año la prensa sufrió el mayor riesgo contra la libertad de expresión desde que, hace 28 años, llegara la democracia al país andino.
La organización afirmó que la reciente Ley contra el Racismo y toda Forma de Discriminación, aprobada en ese país, ha empañado la imagen demócrata del presidente Evo Morales.
La SIP consideró esta ley “noble y justa”, pero criticó que “tramposamente” se hayan incorporado dos artículos que restringen la libertad de expresión.
La ley “no podrá alcanzar su verdadera dimensión ni sus fines sociales y humanos, si establece la censura previa mediante la imposición de severos castigos contra el derecho público a saber”, dice el informe de la SIP.
En el caso de Argentina, la SIP criticó la actitud de los sectores oficiales del país de “desacreditar y restar credibilidad” a la prensa y aseguró que el año será recordado como uno de los más complejos y tensos para los medios de comunicación”.
“Todos los días, un nuevo episodio de confrontación entre el Gobierno y un grupo de empresas periodísticas definió la agenda de la actividad en Argentina”, aseguró el informe.
Entre estos choques citó la aplicación de la ley de medios o el impedimento oficial a la empresa Fibertel, filial de Clarín, para operar servicios de internet.
Sobre la situación de los medios de comunicación en Ecuador, la organización precisó que la presión del Gobierno sobre los medios de comunicación aumentó tras la sublevación armada que retuvo al presidente Rafael Correa, el pasado 30 de septiembre.
La SIP criticó el hecho de que ese día se obligó a todos los medios a suspender transmisiones y retransmitir a la cadena oficial de manera “ininterrumpida e indefinida” bajo el argumento del estado de excepción vigente.
Dicha obligación, no obstante, se hizo firme antes de que se declarara la excepción y, una vez instalado éste, sin que se precisaran las libertades restringidas.
Derivado de esta situación, “los ciudadanos solo pudieron conocer la versión del régimen” sobre lo sucedido.
“Desde entonces, varios ciudadanos han sido detenidos de manera ilegal por el único delito de expresar su desacuerdo con la tesis oficial del intento de golpe de Estado o por haber dicho que apoyaban el reclamo de los policías”, destaca el documento de la organismos de prensa.
Sobre México, país anfitrión de la Asamblea General, la SIP constató que la ola de violencia y las agresiones a periodistas han causado un incremento de la autocensura en los medios de comunicación.
Aseguró que los reporteros “no tienen garantías para hacer su trabajo”, en tanto que el gobierno “no ha frenado la impunidad de los crímenes”.
Afirmó que desde el año 2000 han sido asesinados 65 comunicadores en México, once de ellos este año y desde 2005 han desaparecido 12 periodistas.
Este año es, según el informe de la SIP, el segundo peor en materia de agresiones a los periodistas en México, desde que el organismo tiene registros.