Un automóvil cargado de explosivos detonó en una calle residencial muy transitada de la capital siria matando a 17 personas e hiriendo a otras 14.
El auto cargado con 440 libras de explosivos estalló en la Calle Mahlak, destrozando ventanas de edificios de apartamentos y de un automóvil, y retorciendo el techo de un carro, según imágenes transmitidas por la televisión siria.
El ministro sirio del Interior Bassam Abdul-Majid calificó el atentado como un "acto terrorista" y dijo que todas las víctimas eran civiles. El ministro rechazó decir quién o quiénes son responsables del ataque.