Siria e Irán rechazaron ayer la acusación de que apoyan el terrorismo lanzada el lunes por el presidente de EU, George W. Bush, tras una reunión en Texas con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.
En Damasco, la directora de la Oficina de Información del Ministerio sirio de Asuntos Exteriores, Buzaina Shaban, dijo que las declaraciones de Bush "forman parte de las continuas presiones de EU por la postura de Siria respecto a lo que acontece en la región".
"Los estadounidenses conocen de sobra lo que piensa Siria respecto al terrorismo y cuánto ha colaborado en la lucha antiterrorista internacional", subrayó Shaban.
La responsable siria también calificó de presión el proyecto de ley contra Siria que el Congreso de EU tiene previsto debatir en septiembre próximo. Shaban también rechazó indirectamente la petición del secretario de Estado norteamericano de EU, Colin Powell, de expulsar a los grupos radicales palestinos que se oponen a negociar la paz con Israel.
"Expulsar a esos grupos, como pide Powell, significa expulsar a todo aquel que no acepte las condiciones impuestas por los israelíes al proceso de paz", dijo.
"Siria no puede renunciar a sus principios y entusiasmo de que los palestinos consigan sus legítimos derechos reconocidos por la sociedad internacional", agregó. Por su parte, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Kamal Jarrazi, negó también, en declaraciones difundidas por Radio Irán, las acusaciones de Bush.
Agregó que su país no da cobijo a terroristas, pues respalda la lucha antiterrorista, y puso como ejemplo que un número indeterminado de personas se encuentran detenidas en Irán acusadas de tener vinculos con el terrorismo.