Horas después de recibir la condena del Consejo de Seguridad de la ONU, el presidente sirio, Bashar Al Assad, emitió un decreto que permite el multipartidismo en el país, aunque prosigue al mismo tiempo con la campaña de represión.
Con esta nueva ley, los sirios tendrán derecho a formar partidos políticos con el fin de activar la vida política y la participación ciudadana, una de las primeras reivindicaciones de los manifestantes antes de pasar a pedir la caída del régimen.
El anuncio del proyecto, sin embargo, coincide con un recrudecimiento de la ofensiva militar contra los opositores en todo el país y, sobre todo, en la ciudad de Hama, donde fallecieron al menos 30 personas a causa de los bombardeos.
Al Assad emitió los decretos legislativos 100, referido a la Ley de Partidos, y 101 sobre la Ley de Elecciones Generales, según un comunicado difundido por la agencia oficial siria Sana.
Según el mandatario, los partidos deben basarse “en la democracia y en los medios pacíficos, y respetar la Constitución, los derechos y las libertades públicas”.
El texto oficial indica que está prohibido que un partido tenga bases religiosas, sectarias o tribales, o discrimine por diferencias de raza o sexo.
Otro de los puntos más destacados de la nueva ley es que las actividades del partido “no deben incluir la formación de órganos militares públicos o secretos, ni deben usar la violencia”.
No es nueva en Siria esta política del “palo y la zanahoria”, ya que desde el inicio de las protestas, a mediados del pasado mes de marzo, se han sucedido los anuncios de reformas mientras el régimen continuaba con la represión de las protestas.
Opinión.
El portavoz oficial del grupo opositor Comités Locales de Coordinación, Omar Edelbeh, explicó que el Ejército sirio ataca con “artillería pesada y armamento antiaéreo barrios residenciales de Hama de forma indiscriminada”.
“Los barrios de Hama están aislados unos de otros por las barreras y puestos de control establecidos por las fuerzas de seguridad. Existe un toque de queda no oficial debido a los bombardeos”, denunció Edelbeh en una conversación telefónica desde Beirut, donde se encuentra refugiado.
El activista de los Comités Malaz Amran aseguró que la situación es crítica en la ciudad, ya que el agua, la electricidad y las comunicaciones han sido cortadas.