El violento seísmo que azotó una parte de Argelia el 21 de mayo pasado ha provocado unos daños materiales calculados en 5 millones de dólares, anunció ayer el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika.
El temblor de tierra, de una magnitud de 6.8 grados en la escala de Richter, afectó principalmente a las provincias de Argel y de Bumerdés, y produjo daños en escuelas, centros sanitarios, edificios administrativos y otros establecimientos.
Además de los cuantiosos daños materiales, el terremoto se cobró las vidas de 2,274 personas y causó 11,000 heridos y centenares de desaparecidos, según el último balance provisional hecho público.
Annan dijo, además, que la inmunidad concedida es innecesaria, y dio unos argumentos que después repetirían otros países, como es el hecho de los soldados en misiones de paz permanecen bajo la jurisdicción de sus Estados de origen, y si alguno de ellos fuera acusado de haber cometido un crimen durante una misión, sería inmediatamente repatriado.
Se da la circunstancia, según establece el Estatuto de Roma, que el TPI no puede actuar contra una persona si ya está siendo juzgada por estos delitos en su país. Estos argumentos, sin embargo, no convencieron a Estados Unidos, país que mantiene algunas reticencias sobre el funcionamiento del TPI y que considera necesario esta medida "si no se quiere poner en peligro el mantenimiento de las misiones de paz".
"Queremos proteger a los ciudadanos americanos de la posibilidad de que se vean sometido al poder del Tribunal Penal Internacional, aún cuando no somos miembros de esta Corte", dijo ayer el representante de EU en el Consejo, James Cunningham.