Los irlandeses, que acuden este viernes a las urnas, disponen de un sistema de representación proporcional con transferencia de voto que es uno de los más complicados del mundo. Este complejo sistema, que sólo se aplica en Malta y en Irlanda del Norte, retrasa el anuncio de los resultados hasta dos días después de que se produzca la votación.
Aunque en los comicios del viernes se ha introducido por primera vez la votación electrónica en cuatro de las 41 circunscripciones electorales -algo que permitirá aligerar el proceso-, en el resto el recuento no comenzará hasta las 09,00 hora local (08,00 GMT) del sábado. Cada circunscripción designa, según su tamaño y densidad de población, entre tres y cinco diputados.