Con la aceptación o el rechazo a la reforma constitucional, la situación para Venezuela seguirá siendo complicada, así lo aseguró en entrevista telefónica con
Con el "SÍ", el presidente Chávez tendrá poder absoluto y monárquico, lo que le permite intervenir en instituciones como el Tribunal Supremo de Justicia, además podrá administrar a su discreción las reservas internacionales y tendrá el control del Banco Central, entre otras entidades de peso.
Koeneke precisó que entre una de las primeras medidas que el mandatario podría ejecutar está el ascenso de todo el escalafón militar.
Este aspecto está controlado con la actual Constitución, ya que los ascensos se limitaban.
"Pese a la negativa constitucional, no hay que dejar de lado que Venezuela tendrá Chávez para rato".
El mandatario finaliza su período presidencial en el 2013 y bajo estas circunstancias, continuará con su política de gasto excesivo y de intromisión en países como Nicaragua y Bolivia.
La ventaja que se tiene es que al no aceptar la reforma constitucional, los venezolanos pueden aprovechar la oportunidad para plantear una revocatoria de mandato contra el presidente Chávez para el 2009.
Las relaciones locales e internacionales seguirán resquebrajadas.