La capital uruguaya se encontraba ayer "totalmente tranquila", después de la tensión vivida durante la semana como efecto de un feriado bancario que provocó saqueos y enfrentamientos con efectivos del orden, aseguró el jefe de policía de Montevideo, Nelsi Bobadilla.
No obstante, el operativo de seguridad con más de 5,000 hombres, montado el jueves después de los incidentes que finalizaron con un treintena de detenidos y 12 procesados por hurto especialmente agravado, "se mantiene en todos su términos en atención a lo sucedido", dijo .