El nuevo presidente libanés, Michel Sleiman, tomó posesión de su cargo en el Palacio Presidencial de Baabda -que llevaba seis meses sin inquilino- donde comenzará hoy las consultas para la formación de un nuevo gobierno.
Sleiman llegó a la sede presidencial donde pasó revista a la Guardia Presidencial, que izó la bandera libanesa, mientras que la banda musical interpretaba el himno nacional.
La prensa libanesa informó de que el presidente nombró como jefe de ese cuerpo al coronel Wadih Ghafari, en reemplazo del general Mustafa Hamdan, su predecesor, que está encarcelado por su presunta participación en el asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri, en febrero del 2005, en un atentado con coche bomba en Beirut.
Los funcionarios del palacio lo esperaban para darle la bienvenida y después la artillería del ejército disparó salvas en su honor.
Antes de trasladarse a su nueva sede, el mandatario se había desplazado al aeropuerto para despedir al Emir de Qatar- que asistió ayer a su elección y juramento-, promotor del acuerdo alcanzado por los líderes libaneses en Doha para sacar al Líbano de su crisis.