Joseph Biden recibirá el cargo de Vicepresidente de uno de los políticos más poderosos que ha ocupado el puesto, Dick Cheney, y tendrá que delimitar su papel, a la sombra de un neófito como Barack Obama.
"Dick Cheney ha sido probablemente el Vicepresidente más peligroso que hemos tenido en la historia", dijo Biden.
Paradójicamente, su perfil se parece al de Cheney. Ambos son veteranos de muchas lides políticas, jugadores consumados del ajedrez del poder en Washington y elegidos para la vicepresidencia por candidatos con pocas tablas en la política.
Católico, 65 años, y profesor de Derecho Constitucional en Delaware en sus ratos libres, Biden nació en una familia humilde -su padre era vendedor de automóviles-, lo que le ha ganado tirón con los votantes blancos de clase trabajadora.
Aunque en el Senado representa al pequeño estado de Delaware, es oriundo de Scranton, en Pensilvania, uno de los Estados donde republicanos y demócratas estaban empatados.
También cuenta con una historia personal de dedicación y perseverancia. Superó la tartamudez que le hacía enrojecer cuando niño y también una tragedia. A los 29 años, mientras saboreaba su elección como senador, su mujer y su hija murieron en un accidente de tráfico causado por un conductor borracho.
Él no se ahogó en la amargura y se volcó en los otros dos hijos de la pareja, gravemente heridos en el mismo accidente.
Biden juró el cargo de senador al pie de la cama de sus hijos.
Un hombre insistente.
Intentó la Presidencia dos veces, la primera en 1988 y la segunda este año, aunque nunca pasó de las primeras etapas de las primarias.
El Senador se casó de nuevo en 1977 y tiene otra hija, Ashley, una trabajadora social.
Hoy es feliz con su esposa Jill.