El sorpresivo cambio de gabinete en Chile, que incluyó la salida de la canciller Soledad Alvear y la ministra de Defensa Michelle Bachellet, adelantó la carrera en el oficialismo para buscar un candidato que reemplace al presidente Ricardo Lagos, según fuentes políticas.
Con su salida del gabinete, las dos ministras "estrellas" del equipo de Lagos, quedaron en condiciones de oficializar sus pretensiones presidenciales hacia los comicios del 2005, que definirán la continuidad por un cuarto periodo de la Concertación de Partidos por la Democracia, la coalición de centro izquierda en el poder desde 1990.
El cambio de gabinete sorprendió al mundo político ya que hasta hace pocos días Lagos aseguraba que sólo modificaría su equipo de ministros después de los comicios del 31 de octubre.