Los cuerpos de rescate y seguridad reanudaron las labores de rescate en esta población guatemalteca parcialmente sepultada por un alud, con pocas esperanzas de hallar sobrevivientes, mientras sigue en aumento la cifra de muertos y surgen cuestionamientos a las autoridades sobre por qué permitieron que se edificaran casas en la zona.
Sergio Cabañas, coordinador de las labores de emergencia y rescate, dijo que tras reanudarse las labores de búsqueda se encontraron más cuerpos y la cifra de fallecidos subió de 131 a 139.

La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, conocida como Conred, aseguró poco antes que desde el año pasado había advertido a la municipalidad de Santa Catarina Pinula sobre los riesgos que representaba el cerro, e incluso había recomendado que se hiciera un plan para reubicar a los pobladores.
Por lo pronto, el organismo declaró inhabitable la zona del desastre en la colonia El Cambray II, donde el deslave ha dejado oficialmente hasta ahora 131 personas fallecidas y al menos 300 desaparecidos.

Alejandro Maldonado, director de la Conred, afirmó que la municipalidad de Santa Catarina Pinula y su alcalde Tono Coro fueron informados desde diciembre sobre el grave riesgo que corrían los habitantes debido a que el río que pasa por el lugar debilitaba al cerro.
Interrogado sobre si se podría denunciar a la municipalidad por no seguir la recomendación de la coordinadora, Maldonado dijo que esperarán a que la autoridad local les entregue un reporte sobre lo que hicieron para decidir cómo proceder.
El vocero de la municipalidad, Manuel Pocasangre, dijo que las autoridades locales habían advertido a la población sobre los riesgos, pero que la gente no quería salir.
Maldonado advirtió, además, que en toda la zona metropolitana de la capital de Guatemala hay asentamientos en zonas de alto riesgo. "La zona estaba habitada, según las autoridades, por al menos 600 familias. El Gobierno guatemalteco decretó tres días de duelo por el desastre.