Un equipo de científicos uruguayos desarrolló un programa informático para ayudar a identificar lunares cancerígenos.
Los científicos tomaron como base unas 700 imágenes dermatoscópicas, fotografías de lesiones de piel que se obtienen usando un aparato llamado dermatoscopio. Algunas de ellas habían sido diagnosticadas como lesiones benignas y otras malignas, mediante biopsias.
El programa analiza las imágenes y aplica reglas llamadas algoritmos, que permiten obtener ciertos resultados numéricos que indican si un lunar es o no cancerígeno.
"Medimos las características del color del lunar, del borde, la textura, y con eso sacamos más de 50 medidas que nos permiten caracterizar una lesión como maligna o benigna", explicó el científico Pablo Musé.