Un soldado estadounidense fue detenido ayer bajo sospecha de haber lanzado granadas contra tres tiendas de campaña en un centro de mando del Ejército de su país, en Kuwait. Un soldado murió y 15 resultaron heridos, tres de ellos de gravedad. El móvil probablemente fue el resentimiento, dijo Max Blumenfeld, un vocero del Ejército estadounidense. No dio detalles.
El detenido, según dijeron las autoridades militares, es el sargento Asan Akbar, del 326to batallón de Ingenieros. El vocero de Fort Campbell, la sede del batallón en Kentucky, George Heath, dijo que Akbar no fue acusado de delito alguno. Se negó a indicar cuánto tiempo lleva en el ejército. Heath dijo que Akbar sufría de lo que algunos llamarían una actitud insolente.
El sospechoso, a quien las autoridades militares encontraron escondido en un búnker, era un integrante del pelotón de ingenieros de la 101 División Aerotransportada, dijo el coronel Frederick B. Hodges, comandante de la 1 Brigada de la División. Los soldados sufrieron heridas superficiales por la metralla de las granada en los brazos y piernas, dijo Heath.
No fue dado a conocer el nombre del soldado muerto pues primero será notificada su familia, agregó Heath. El ataque ocurrió en el centro de mando de I Brigada de la 101 División Aerotransportada en Camp Pensilvania a la 1:30 de la madrugada del domingo (2230 GMT del sábado).
Heath había dicho más temprano que el ataque parecía ser obra de terroristas. Dos traductores kuwaitíes que trabajaban en el centro de mando fueron interrogados y liberados, agregó Heath.
Cuando todo esto ocurrió tratamos de investigar la (posible) responsabilidad de todos"", dijo Hodges a Sky News. Nos dimos cuenta de que faltaban cuatro granadas de mano y que tampoco era sabido dónde estaba el sargento"".
El campamento Pensilvania es una base de retaguardia de la 101 División, cerca de la frontera iraquí. Kuwait es el principal punto de salida de miles de soldados aliados, incluidas secciones de la 101, emplazadas ya en Irak.