Los uniformados perecieron el pasado 23 de enero en una emboscada.
El mismo secretario general de la ONU, Kofy Annan, envió a Guatemala el informe preliminar sobre la muerte de ocho cascos azules.
El canciller guatemalteco, Jorge Briz, explicó en rueda de prensa, acompañado del ministro de Defensa Francisco Bermúdez que el documento detalla la forma cómo ocurrió el combate el pasado 23 de enero en el parque nacional de Garamba.
Los soldados, según la nota, participaban en una operación secreta cuando fueron atacados por al menos 40 rebeldes ugandeses, los cuales provocaron la muerte de los ocho militares guatemaltecos y heridas a otros cinco.
Briz agregó que, según el informe preliminar, la operación había comenzado el día 18 y debía terminar el 23 de enero, pero un día antes cuando las fuerzas hacían los preparativos para ingresar a un campamento, los rebeldes los atacaron desde dos puntos distintos.
Las fuerzas de las Naciones Unidas respondieron al ataque y causaron la muerte a 12 insurgentes, dice el documento.
El jefe de la diplomacia dijo que el informe final oficial está previsto que se concluya el próximo 17 de febrero para ser enviado a Guatemala.
Por su parte, el ministro Bermúdez descartó que los ocho militares, cuyos cadáveres fueron repatriados a Guatemala el pasado sábado, hayan sido decapitados, según publicaciones de prensa que citaron a un diario francés.
Guatemala tiene un contingente de 105 militares en la RDC en la misión de imposición de la paz de la ONU, desde noviembre pasado.
Los militares sustitutos de los cascos azules muertos en combate viajaron el lunes a la RDC.
La semana pasada, el gobierno de Guatemala hizo un llamado a la ONU para que se aclarara la naturaleza exacta de las operaciones de paz en la República Democrática del Congo, donde fallecieron los soldados.
La reacción de Guatemala se produjo luego que el periódico francés Le Monde publicara que los efectivos estaban en una operación secreta.
La ONU había indicado que los soldados guatemaltecos se encontraban en una misión de reconocimiento cerca de la frontera con Sudán, en una zona conocida como el parque Garamba.
En el informe se señala que los soldados fueron emboscados por rebeldes ugandeses mientras los efectivos buscaban a los miembros de otro grupo rebelde, el Ejército de Resistencia del Señor (LRA por sus siglas en inglés).
Se cree que rebeldes pertenecientes al LRA operan en la zona norte del Congo.