EL PRESIDENTE interino de Irak dijo ayer que sería "totalmente descabellado" pedir que salgan ahora del país las fuerzas extranjeras, aunque admitió que algunos efectivos militares podrían retirarse al finalizar el año.
Por otra parte, las autoridades comenzaron la segunda etapa del conteo de los votos de las elecciones nacionales del domingo, mientras se estudia la formación de un gobierno que pueda enfrentar la insurgencia.
Pese a dispersos enfrentamientos en zonas rebeldes a través del país, Irak reabrió sus fronteras ayer y fueron reanudados vuelos comerciales desde el aeropuerto internacional de Bagdad mientras las autoridades disminuían las restricciones de seguridad.
En Bagdad, unos 200 empleados de la Comisión Electoral Independiente iniciaron la segunda y posiblemente final etapa del conteo de sufragios. Las autoridades dijeron que no esperan que se divulguen cifras el martes.
Los comicios, aumentaron las esperanzas de que un nuevo gobierno iraquí podría asumir más responsabilidad por su seguridad, acelerando el momento en que puedan abandonar el país los 170,000 soldados de Estados Unidos y de la coalición aliada.
El éxito de los comicios fue empañado por una baja asistencia a las urnas de los árabes sunitas.
Por otra parte, ayer surgieron cuestiones sobre irregularidades en las elecciones, incluidas faltas de decenas de miles de boletas de sufragio en las principales ciudades del país.
En los últimos episodios de violencia, hubo enfrentamientos en la madrugada de ayer en Naplusa, una urbanización del este de Mosul, entre insurgentes y guardias nacionales iraquíes.
Soldados de EU deben quedarse, dice Yawar
El Presidente expresó que a fin de años la cifra de soldados extranjeros disminuirá.