Un decreto emitido por el Gobierno de Ecuador acaba con la "pseudo-soberanía" de la Policía al someterla al mando civil, según el ministro ecuatoriano del Interior, Alfredo Vera, quien está encargado de reestructurar el cuerpo tras el motín del pasado 30 de septiembre.
El decreto, que lleva la firma del presidente Rafael Correa, somete a la Policía a la autoridad del Ministerio del Interior y establece que salgan a las calles los agentes que ahora desempeñan labores administrativas, las cuales pasarán a ser responsabilidad de personal civil.
Además, da poder a Vera para reformar la estructura administrativa y operativa del cuerpo en un plazo de 90 días.
Todos los bienes de la Policía Nacional y sus créditos pasarán a manos del Ministerio del Interior, que gestionará su presupuesto y se encargará de su representación legal y extrajudicial.
El ministro admitió no poder pronosticar las facilidades o dificultades con las que tropezarán, como en todo cambio.
El descontento entre los policías explotó el 30 de septiembre, cuando centenares de agentes protagonizaron un alzamiento que estuvo a punto de hacer caer al Gobierno.