En las noches de verano, las luciérnagas macho sincronizan sus señales luminosas en busca de pareja porque las hembras responden mejor al coro de luces que a los brillos aislados.
Los entomólogos probaron hace mucho tiempo que los insectos de la familia de las Lampyridae producen luz, en su mayoría, para aparearse, pero a los científicos les intrigó la sincronización de esas señales en algunas especies como Photinus, Photuris y Pyractomena.
Andrew Moiseff, de la Universidad de Connecticut, y Jonathan Copeland, de la Universidad Southern de Georgia, descubrieron que la peculiar sincronización de las señales luminosas de los machos Photinus carolinus ayuda a que las hembras reconozcan los patrones de brillo de sus potenciales parejas.