La sonda Cassini-Huygens hizo ayer la maniobra más peligrosa de su largo viaje de casi siete años por el espacio y entrará en la órbita de Saturno, destino final de una misión científica conjunta de las agencias espaciales de Europa y Estados Unidos.
En la madrugada de hoy la nave puso en marcha una serie de comandos que le permitirán cruzar los anillos del gigantesco planeta y establecerse en una órbita en la que se mantendrá cuatro años.
Al entrar en la órbita, la nave pasaría a sólo 20,000 kilómetros de las nubes de Saturno.