Uno de los principales sospechosos del envío de cartas con ántrax se quejó ayer del acoso del Departamento de Justicia y el FBI, tanto a él como a su novia, y exigió que los medios de comunicación no le traten como a un culpable.
Steven Hatfill, quien ha sido catalogado oficialmente por el Departamento de Justicia como una "persona de interés" en la investigación por las cartas con ántrax enviadas tras los atentados del 11 de septiembre, defendió su inocencia y pidió que concluya la "cacería" de las autoridades y los periodistas sobre su persona.