El robot espacial Spirit permaneció en silencio ayer en suelo de Marte luego de sufrir un desperfecto potencialmente grave, cuya naturaleza no ha sido identificada pero que le impide comunicarse normalmente con la Tierra.
"Tenemos una muy seria anomalía en el vehículo", indicó Pete Theisinger, director adjunto de la misión Rover de exploración de Marte.
El miércoles, la NASA había dicho que creía que los problemas de comunicación con el Spirit se debían al mal tiempo en Australia, donde está situada la antena utilizada para la comunicación con Marte.
"Se pudo haber roto algo, se pudo haber descompuesto algo, estamos muy preocupados", agregó Theisinger durante una conferencia de prensa en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena, California, donde está ubicado el centro de control de la misión.
Expertos estimaron que el problema pudo deberse a una falla en los programas de computación que controlan las comunicaciones del Spirit con la Tierra.
El próximo intento de comunicación con el robot se realizará mediante dos satélites en órbita alrededor de Marte y están previstos para las 03H10 GMT de hoy a través del Surveyor.