"Este es realmente un gran éxito y soy un tipo muy feliz. Muchas cosas pasaron en el viaje, y creo que fue un vuelo difícil", comentó Fossett tras lograr su travesía en el Virgin Atlantic GlobalFlyer.
El avión aterrizó sobre las 17: 30 GMT en el aeropuerto de Bournemouth, tras dar la vuelta al mundo en solitario, sin escalas, sin repostar combustible y recorrer un total de 26, 389 millas (42, 458 kilómetros).
El récord lo consiguió mientras el aparato sobrevolaba la localidad de Shannon (Irlanda) sobre las 15: 30 GMT. El avión tenía que llegar al aeropuerto de Kent, al sureste de Inglaterra, pero se optó por Bournemouth al detectarse un serio problema eléctrico sobre Reading, por lo que el piloto tuvo que hacer un aterrizaje forzoso ya que sólo le quedaban 30 minutos de energía en reserva. El aterrizaje lo hizo sin visibilidad, pero con la ayuda de su equipo de control en tierra, dado el hielo acumulado en la cabina. Tras llegar al aeropuerto internacional de Kent desde Bournemouth, acompañado por el dueño de Virgin Atlantic, Richard Branson, habló con la prensa.
Los canales de televisión árabe, entre ellos Al-Yazira y Al-Arabiya, transmitieron una y otra vez las imágenes durante el día y las yuxtapusieron con fotografías del escándalo de abusos de prisioneros de la cárcel Abu Ghraib.
"Esta es una buena prueba de las violaciones de derechos humanos que comenten los soldados británicos en Basora"", manifestó Akil Al-Bahadily, funcionario de la oficina de Basora del clérigo radical chií Muqtada Al-Sadr.
El primer ministro británico, Tony Blair, calificó como "fundamental" la presencia de las tropas británicas en Irak y prometió investigar los abusos publicados en un periódico de Londres.
"La inmensa mayoría de las tropas británicas en Irak y de otros países se han comportado adecuadamente, y estamos haciendo una gran labor para nuestro país y para el resto del mundo", afirmó Blair en Sudáfrica.
El gobernante británico dijo que las autoridades de Londres toman seriamente estas acusacion y dijo que serán investigadas, algo que ya había anunciado previamente el Ministerio de Defensa del Reino Unido.
Las tropas británicas en Irak, insistió Blair, "merecen nuestro apoyo".
El brigadier Martin Rutledge, portavoz del ejército, manifestó que las imágenes eran "muy perturbadoras" y serán investigadas de inmediato.
El teniente Chris Thomas, portavoz británico militar en Basora, dijo: "condenamos todos los hechos de abuso y brutalidad".
Para el diputado laborista Jeremy Corbyn, fuerte crítico de la política del primer ministro británico, Tony Blair, en Irak, la filmación causará muchos problemas en el país árabe.
"Esto es horrible y esto pondrá énfasis en el punto de vista de que la continua presencia de las fuerzas británicas en Irak es parte del problema, no la solución", afirmó. En su opinión, el Gobierno de Blair tendrá que pensar en algo muy drástico y "muy rápido".
La mayoría de los 8, 000 soldados británicos apostados en Irak se encuentran en Basora, la segunda ciudad más grande del país, a unos 550 kilómetros al sudeste de Bagdad.
El año pasado, tres soldados británicos fueron condenados a penas de cárcel y expulsados del Ejército por maltratar a prisioneros iraquíes.