De acuerdo con los médicos mezclar estas dos sustancias pueden ocasionar daños severos a la salud, porque la cafeína y el alcohol actúan como poderosos diuréticos.
De acuerdo con el jefe del departamento de Protección de Alimentos del Ministerio de Salud (MINSA), doctor Ernesto Lee, los componentes de las bebidas energizantes por sí solos no causan ningún daño.
Hasta el momento no conocemos de ningún caso de intoxicación por bebidas energizantes, indicó Lee.
Actualmente 15 productos de esta clase tienen registro sanitario, y, en su mayoría, provienen de Austria, España y Estados Unidos.
La población puede estar segura que ninguna de estas bebidas por sí solas produce daños a la salud, porque si fuera lo contrario no contarían con el registro sanitario, explicó el jefe del departamento de Protección de Alimentos del MINSA.
Para Lee, existe la creencia de que mezclar estas dos sustancias retarda el efecto depresivo del alcohol, lo que puede explicar esta prática.
Aunque en Panamá no se ha realizado ningún estudio sobre el efecto que ocasiona mezclar estas sustancias con alcohol, pruebas hechas en otros países han demostrado lo peligroso que puede resultar esta práctica.
De acuerdo con estas pruebas las bebidas energizantes anulan las señales de alarma que da el cuerpo con relación al cansancio y al sueño, que son sensaciones naturales que necesitamos para saber cuando hay que parar y buscar descanso. Al anularse estas señales, el individuo sigue exigiéndose aunque el corazón no dé más, provocando riesgos de infarto o trastornos cardiológicos.
Igualmente, expertos en nutrición deportiva del Instituto Gatorade de las Ciencias del Deporte, no aconsejan ingerir estas bebidas energéticas como complemento alimenticio en personas que practican ejercicio físico y advierten que estos productos "no pueden sustituir a una correcta hidratación y alimentación".
Este instituto señala que la mayoría de estas bebidas están compuestas por agua, hidratos de carbono y cafeína (u otra sustancia), para así estimular el sistema nervioso central y ocultar momentáneamente la fatiga. "Esto puede hacer que el deportista se sienta "energizado" y olvide recuperar sus reservas energéticas y fluidos pudiendo, a la larga, perjudicar su rendimiento", apunta.
Por otro lado, la Asociación Nacional de Administración de Alimentos de Suecia, advirtió no mezclar este tipo de bebidas y alcohol, más aún si se ha estado sometido a un alto nivel de ejercicio físico.
La advertencia obedece a que tanto la cafeína como el alcohol actúan como poderosos diuréticos.
Si a ello se suma una fuerte actividad física en una pista de baile o en un gimnasio, la deshidratación puede alcanzar niveles de peligrosidad.
Los principales ingredientes de las bebidas energizantes son agua carbonada, sirope de fructosa, ácido cítrico, sacarosa, cafeína, taurina, vitaminas B, gingseng, ácido fólico, entre otros.
El consumo diario de más de 250 mg. de cafeína, ocasiona arritmias cardíacas, ansiedad, irritabilidad, dificultades de concentración, diarreas, temblores.