Una pequeña figura de una leona esculpida en piedra caliza blanca hace 5,000 años en Mesopotamia, se convirtió en la escultura más cara vendida en una subasta.
La "Leona Guennol" alcanzó los 57 millones de dólares en una puja en Nueva York organizada por Sotheby's, con lo cual superó a la "Tete de femme (Dora Maar)" de Pablo Picasso, vendida también por la misma casa en 29 millones de dólares.
En tanto, no se dio a conocer la identidad del nuevo dueño de la obra de 8.3 centímetros de altura, la cual se exhibió durante 59 años en el Museo de Arte de Brooklyn, en Nueva York.
El producto de esta venta se destinará a fines benéficos, informó Sotheby's.
La pieza hallada en las inmediaciones de Bagdad, la capital iraquí, fue comprada en 1948 por Alastair y Edith Martin y pasó a formar parte de la Colección Guennol.
Antes de la subasta, Richard Keresey, responsable del Departamento de Antigüedades del Sotheby's, describió la figura como "una combinación brillante postura humana".
Keresey añadió que el nuevo propietario "tendrá la distinción de poseer una de las obras más antiguas, raras y maravillosas del mundo antiguo".