Cinco aviones galos participan en la búsqueda de elementos del avión junto a la fragata “Vent se”.
La organización de la investigación está coordinada por la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) “que fija las misiones, las prioridades y los medios que hay que solicitar”.
El primer ministro galo, Franois Fillon, reunió a los responsables de Ecología, Jean-Louis Borloo; de Exteriores, Bernard Kouchner, y al secretario de Estado de Transportes, Dominique Boussereau, para tratar de la desaparición del vuelo.
A petición de Kouchner, se nombró al actual inspector general adjunto de Exteriores, Pierre-Jean Vandoorne, como embajador encargado de las relaciones con las familias de los 228 ocupantes del avión desaparecido, procedentes de 32 países.
Además, Vandoorne deberá “velar por una buena cooperación entre los servicios franceses y las autoridades extranjeras concernidas por la catástrofe”.