El presidente del Parlamento de Honduras, Roberto Micheletti, prestó juramento ayer como nuevo jefe de Estado del país en sustitución de Manuel Zelaya, quien fue sacado de madrugada, a la fuerza, por los militares.
“Prometo cumplir la Constitución y las leyes”, expresó Micheletti, del gobernante Partido Liberal, quien prestó el juramento ante uno de los vicepresidentes del Parlamento, Ramón Velázquez, de la Democracia Cristiana.
Micheletti también prometió que “el 29 de noviembre habrá elecciones”, tal y como fueron convocadas hace un mes por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para elegir presidente, diputados y alcaldes.
El Parlamento, de 128 escaños, designó a Micheletti para completar los seis meses que faltan hasta que termine el período de cuatro años que Zelaya, elegido en 2005, debía cumplir el 27 de enero de 2010.
Los diputados destituyeron a Zelaya con base en un informe de una comisión parlamentaria que estableció que éste violentó el ordenamiento jurídico del país en el proceso para celebrar una consulta popular.
Con la consulta Zelaya buscaba avalar la eventual instalación de una Asamblea Constituyente, pero no se realizó precisamente por la acción de los militares.
Además, el Parlamento aceptó una supuesta renuncia de Zelaya, denunciada como “falsa” por su secretario privado, Eduardo Reina.
Un contingente militar sacó a Zelaya de su casa por la fuerza y lo envió a Costa Rica, donde él ha proclamado que sigue siendo el Presidente de Honduras.
Reina acusó a Micheletti de haberse aliado con los militares para maniobrar contra Zelaya.
Diputados oficialistas y opositores aseguraron, durante el debate previo a la elección de Micheletti, que lo ocurrido “no fue un golpe de Estado, sino una sustitución constitucional” y la aplicación de “los principios del estado de derecho”.
La acción contra Zelaya se consumó horas antes de la encuesta que éste pretendía llevar a cabo para que en las elecciones de noviembre se instalara una urna especial a fin de votar sobre una reforma constitucional.
Levantamiento.
El 23 de junio: El Parlamento de Honduras aprobó una ley que rechazaba la celebración del referéndum. El Tribunal Supremo Electoral y el Ejército también habían tachado el referéndum de ilegal.
24 de junio: El presidente destituyó al general Romeo Vásquez y aceptó la renuncia de su ministro de Defensa.
25 de junio: Los militares se toman Tegucigalpa. Pero el presidente Manuel Zelaya se pertrechó en su palacio presidencial. La Corte Suprema de Justicia restituyó en su cargo al general Romeo Vásquez.
26 de junio: Los tropas hondureñas son acuarteladas.
27 de junio: El presidente Zelaya seguía con los preparativos para el referéndum, donde se decidirían cambios constitucionales.
28 de junio: El Ejército detiene al Presidente entre las cinco y las seis de la mañana, y lo deportó a Costa Rica.
Horas más tarde el Congreso destituyó a Zelaya por violar la Constitución.
En una sesión extraordinaria nombró a Roberto Micheletti, como presidente interino.