Al menos 22 personas han resultado muertas a causa de las nevadas caídas en Suráfrica, las peores de los últimos 70 años y que obligaron ayer a declarar una parte de la provincia del Cabo Oriental como "área de desastre".
La medida de emergencia alcanza a cinco distritos de la región, considerada como la más pobre del país, donde las fuertes nevadas, que comenzaron el pasado miércoles, seguidas de intensas lluvias, destruyeron viviendas, granjas y carreteras, y dejaron aisladas a centenares de personas.
Las líneas telefónicas y de suministro eléctrico han resultado dañadas en muchas zonas de la provincia, lo que se suma al aislamiento que sufren los habitantes del área, declararon a la televisión sudafricana portavoces del Ministerio de Gobiernos Provinciales y Locales.
Algunas zonas han quedado incluso sin agua potable y se teme que puedan producirse brotes de cólera, señalaron, por su parte, portavoces de los servicios sanitarios provinciales. Equipos de rescate y asistencia han sido enviados en helicópteros a las áreas más castigadas por las nevadas, que han afectado a alrededor de 40,000 personas, en su mayoría campesinos de escasos recursos económicos.
Esta es la primera vez en tres años que las autoridades sudafricanas declaran un área de desastre a causa de siniestros meteorológicos.