La joven sudanesa convertida al cristianismo, cuya condena a muerte fue anulada ayer por el Tribunal de Apelación de Jartum ya salió de prisión, informó un abogado del caso, Mohamed Ibrahim.
El letrado destacó que la puesta en libertad de la doctora sudanesa Mariam Ibrahim Ishaq, de 27 años, significa que el tribunal reconoce que ella no se convirtió al cristianismo, sino que siempre fue cristiana y que su matrimonio es legal.
El tribunal consideró que el fallo en primera instancia se basó en pruebas débiles”.