La Justicia sueca no extraditará al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, a Estados Unidos en el caso de que este pudiese llegar a ser condenado a la pena de muerte en aquel país por revelar secretos de Estado a través de su polémica web.
“Nunca entregaremos a una persona que se vea amenazada por la pena de muerte”, afirma Cecilia Riddselius, vicedirectora de asuntos penales y cooperación internacional en el Ministerio sueco de Justicia en declaraciones ayer al diario alemán Frankfurter Rundschau.
Antes de decidir sobre la posibilidad de que Assange sea extraditado a Estados Unidos, este país debería garantizar a Suecia que el prisionero en ningún caso sería ejecutado, afirma la alta funcionaria de Justicia del país escandinavo.
Asimismo subraya que la Justicia estadounidense no ha dado hasta ahora paso alguno ante Suecia para solicitar formalmente la extradición de Assange.
Assange es reclamado por la Justicia de Suecia por las denuncias de dos mujeres por presuntas agresiones sexuales que él ha negado reiteradamente.
El fundador de WikiLeaks, de 41 años, lleva refugiado en la Embajada ecuatoriana en Londres desde el 19 de junio, cuando pidió protección al presidente Rafael Correa, cuyo Gobierno le concedió asilo.