Dos atacantes suicidas detonaron explosivos cerca de una mezquita en el sureste de Irán, causando la muerte de al menos 38 personas durante una ceremonia religiosa chiita, informaron medios estatales.
El ataque ocurrió frente a la mezquita Imán Hussein en la ciudad portuaria de Chahbahar, cerca de la frontera con Pakistán, según la agencia noticiosa oficial IRNA.
Los atacantes se centraron contra un grupo de feligreses que observaban en horas de la mañana la Ashura, que conmemora la muerte en el siglo VII de Hussein, nieto de profeta Mahoma, uno de los santos más venerados por los chiíes.
El sur de Irán es sede del grupo armado suni Jundalá, o Soldados de Dios, que han lanzado ataques esporádicos por la presunta discriminación de la minoría local suni.
Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad del ataque, pero el uso de múltiples atacantes suicidas contra feligreses chiíes es una táctica empleada por el grupo en otras ocasiones.
Por otro lado, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, condeno “enérgicamente” el ataque suicida en una mezquita en Irán durante una fiesta religiosa chií.
La jefa de la diplomacia estadounidense se sumó así al mensaje de condolencia transmitido por el presidente de Estados Unidos Barack Obama, quien condenó el “atroz” atentado que calificó como un acto “vergonzoso” y “cobarde”.