La artrosis se produce por el desgaste del cartílago que amortigua los huesos.
Dos de los suplementos más populares que se toman para combatir el dolor articular que produce la artrosis -la forma más común de artritis- no funcionan, afirma una investigación.
Los científicos de la Universidad de Berna, en Suiza, revisaron diez estudios previos sobre los efectos de la glucosamina y la condoitrina en la artrosis de cadera o de rodilla.
Esta enfermedad crónica es producida por el desgaste del cartílago, el tejido que funciona como amortiguador entre los extremos de los huesos y ayuda al movimiento de la articulación.
Los investigadores descubrieron que ninguno de los dos suplementos, ya sea tomados solos o combinados, tiene efectos beneficiosos en la reducción del dolor que causa este trastorno.
Efecto placebo
Pero los científicos afirman en la British Medical Journal (BMJ) (Revista Médica Británica) que tampoco causan daños y si las personas creen que están obteniendo un beneficio con ellos pueden seguir tomándolos.
Según el estudio, estos beneficios se deben al efecto placebo, con el cual los síntomas de la enfermedad mejoran porque el paciente se siente bien psicológicamente tomando el compuesto.
"No creemos que haya un riesgo si continúan tomando estas preparaciones, siempre y cuando perciban un beneficio que cubra el costo del propio tratamiento", dice el profesor Peter Jüni, quien dirigió el trabajo.
Comparado con el placebo, la glucosamina, la condroitina y la combinación de ambas no reducen el dolor de articulaciones ni tienen un impacto en el desgaste de la articulación
El investigador agrega, sin embargo, que "las autoridades sanitarias y las aseguradoras de salud no deberían cubrir el costo de estos compuestos, y las nuevas prescripciones para los pacientes que hasta ahora no han recibido este tratamiento deben desalentarse".
La artrosis de cadera o de rodilla normalmente se trata con medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, pero estos pueden causar problemas estomacales y cardíacos, particularmente si se consumen a largo plazo.
En la última década, los suplementos nutricionales se han vuelto populares entre los médicos y los reumatólogos para recetarlos a sus pacientes.
Hasta ahora, sin embargo, los resultados de los ensayos clínicos sobre la efectividad de la glucosamina y la condroitina habían sido conflictivos.
Por eso, dicen los autores, hacía falta una revisión de los estudios para determinar si estos suplementos funcionan o no.
El profesor Jüni y su equipo analizaron los resultados de las pruebas llevadas a cabo con 3.800 pacientes para ver los cambios en los niveles de dolor después de tomar glucosamina y condoitrina, tanto solos como combinados.
Posteriormente compararon los efectos con los de pacientes que habían tomado un placebo.